El contralmirante Daniel Hagari, en una declaración en vivo, alegó que el análisis forense de los restos de los niños de Bibas mostró que los militantes "no dispararon a los niños", sino que "los mataron con sus propias manos", y agregó que los militantes habían "cometido actos horribles para encubrir estas atrocidades".
Hagari también dijo que el cuarto conjunto de restos liberados el jueves, Oded Lifshitz, fue asesinado por sus captores militantes dentro de Gaza. Hamás afirma que Lifshitz, los niños Kfir y Ariel, y su madre Shiri murieron en un ataque aéreo israelí. Tampoco ha aportado pruebas que respalden esta acusación.
Hamas insiste en que se apega al acuerdo de tregua y "no tiene interés en retener ningún cuerpo en su poder". El tenue alto el fuego en Gaza comenzó el 19 de enero y la primera fase termina a principios de marzo.
Los palestinos en Gaza y las familias de los rehenes israelíes temen que el acuerdo no se extienda a una segunda etapa planificada, según la cual Hamas debe devolver a los rehenes restantes a cambio de que Israel ponga fin a la guerra.