Organizaciones sociales y defensores de derechos humanos en El Salvador realizaron una protesta pública para exigir la liberación de 238 migrantes venezolanos secuestrados en territorio salvadoreño. Los manifestantes responsabilizaron directamente a la polémica ley de excepción, implementada por el gobierno del presidente Nayib Bukele, de generar un clima de impunidad que favorece la comisión de crímenes contra poblaciones vulnerables, incluidos los migrantes.